La sangría no debe renombrar namespaces, ordenar atributos, convertir CDATA, borrar comentarios ni reescribir entidades. XMLClear conserva esas construcciones como tokens de origen tras analizar la sintaxis.

El prefijo es escritura; la URI, identidad

Dos documentos pueden usar prefijos distintos para la misma URI, y un namespace por defecto cambia elementos sin prefijo en su alcance. El formateador no debe inventar prefijos. XMLClear conserva nombres cualificados y atributos xmlns en orden y solo cuenta declaraciones. El recuento no demuestra que el vocabulario sea esperado ni que la aplicación lo vincule al código correcto.

Mantén visibles los nodos no elementales

Los comentarios pueden contener notas, las instrucciones señalar hojas de estilo y CDATA facilitar caracteres de marcado. XMLClear conserva su escritura y muestra recuentos. Nunca ejecuta instrucciones, renderiza SVG, aplica XSLT, abre hojas referidas ni inserta nodos en la página activa. Conservar solo significa que el texto sigue en el documento, no que su efecto sea seguro o entendido.

Revisión práctica antes de usar

Mantén el documento original junto al resultado y compara la parte que usarás. Confirma nombres de elementos y atributos, prefijos y declaraciones de namespace, entidades, comentarios, instrucciones, límites CDATA y texto mixto. Si el sistema receptor trata el espacio como datos, usa Comprobar o conserva el origen: un formateador no puede inferir un modelo de contenido ausente. Después pasa el resultado por el mismo esquema, pruebas, firmas y flujo de aplicación que normalmente aceptan ese XML. XMLClear no pretende demostrar esos contratos separados.